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domingo, 11 de agosto de 2013

Crítica de 'Trance'


ATENCIÓN, ESTE ARTÍCULO PUEDE CONTENER SPOILERS DE LA PELÍCULA

Llevaba mucho tiempo queriendo ver el último trabajo de Danny Boyle. La estética de la película y así como su reparto hacían presagiar que sería un título como mínimo de notable. Sin embargo tras haberla visto la sensación que queda en mi es de ligera decepción, similar a la que tuve tras terminar de ver ‘Sunshine’. Nuevamente estamos ante una gran cantidad de recursos que no terminan de brillar como debieran por culpa de una historia que no logra mantener el ritmo de una manera medianamente constante.

Los primeros compases de la película son frenéticos, con un ritmo altísimo. Ante nuestros ojos vemos cómo se suceden escenas dinámicas, frescas y con mucha energía, las cuales nos hacen pensar que nuestras expectativas iban a cumplirse sin problemas. Lamentablemente, tras este portentoso prólogo la historia pierde algo de fuelle.

Hay que decir que la estética de la película, su música, la originalidad de sus planos y la impresionante fotografía son una constante a lo largo de la cinta, y sin duda son su mejor activo. En todo momento la película mantiene un nivel extremadamente alto en el aspecto técnico. El problema es que el guión no logra mantiene esa misma regularidad y fiabilidad.

Notamos ese primer “frenazo” en el ritmo de la historia con la aparición de Elizabeth. Escenas un tanto forzadas en las que un grupo de criminales se prestan sin demasiado problemas a participar en todos los experimentos propuestos por la terapeuta (deben ser los criminales más abiertos de mente de toda la historia del cine). Algo que termina por resultar hasta cómico y muy alejado de la realidad.

La historia de amor entre Elizabeth y Franck no deja de ser curiosa también. Metida con calzador y muy poco coherente en su desarrollo. No hay que olvidar que hay un momento en el que Franck no tiene ningún problema en dejar a Elizabeth sola con el resto de su banda, sabiendo que acabará siendo violada casi con total seguridad (de hecho tiene que ser Simon quien entre a salvarla). Una manera un tanto extraña de mostrar afecto por parte de Franck.

Pero aparte de todo esto Danny Boyle vuelve a pecar del mismo defecto que en ‘Sunshine’ y termina estropeando la historia con un exceso de truculencia que no venía demasiado a cuento. Cabezas seccionadas que hablan o disparos a los genitales en primer plano son algunas de las lindezas con las que nos deleita el director británico.

Con el desenlace algunas cosas que hasta el momento nos parecían absurdas (como la facilidad con la que Elizabeth decide involucrarse con una banda de criminales) cobran sentido. Y lo cierto es que el desenlace no está nada mal y tiene además un grado de sorpresa considerable. Finalmente vemos como los diferentes elementos de la historia terminan cuadrando (de un modo un poco rebuscado, sí, pero al menos todo parece estar en su sitio). Sin embargo, cerrar correctamente la historia y encajar todas las piezas del puzzle no es suficiente como para olvidar los defectos comentados en los párrafos anteriores.

Un punto que me gustaría comentar para acabar es que si el espectador es una persona que no cree demasiado en temas de hipnosis, sugestión, etc. difícilmente va a tragar la historia de ‘Trance’ y es muy probable que toda la película en su conjunto le parezca completamente ridícula.

Lo mejor: Técnicamente es una película excelente.
Lo peor: Algunas partes del guión y el exceso de violencia.

Nota: 6/10

Hardy

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