
El nombre de James Cameron siempre va irremediablemente asociado a espectaculares efectos especiales y películas realizadas por todo lo alto, sin escatimar en gastos. Es un director que cuida muchísimo el apartado técnico y que nos ha dejado algunas películas claves en la historia del séptimo arte.
Empecemos hablando de ‘Terminator’. Toda una revolución en el género de ciencia-ficción, con una historia sorprendente y original y con unos efectos especiales que (para tratarse de 1984) resultaron tan impresionantes como innovadores. Es cierto que el paso de los años no le hace ningún favor a los efectos especiales de ‘Terminator’, pero en su momento fueron algo excepcional.
Posteriormente Cameron se enfrentó una tarea nada sencilla: Llevar a cabo la secuela de la aclamadísima ‘Alien, el octavo pasajero’. Cameron decidió darle un estilo propio a la película, dejando un poco de lado esa atmósfera claustrofóbica de su predecesora y orientándola más hacia la acción, sin por ello perder la esencia de la saga. Un resultado más que notable para una película a la que le habían dejado el listón muy alto.
A continuación viene la que seguramente sea la película que más desapercibida pasa en la filmografía de James Cameron: ‘Abyss’. Y la verdad es que es una lástima ya que es una película de ciencia-ficción fascinante. A pesar de su larga duración logra mantener la intriga y el interés en todo momento. Además, que la historia transcurra en el fondo del mar hace que se cree una atmósfera que resulta tan asfixiante como atractiva. La única pega quizás sea esa moraleja final tan trillada y repetida en tantas películas.
Aunque muchas veces se dice que “segundas partes nunca fueron buenas”, Cameron tiró esta expresión por tierra con ‘Terminator 2: el juicio final’. Todo un referente del cine de ciencia-ficción y una película clave dentro de la historia del género. Con unos efectos especiales que volvieron a ser revolucionarios en su momento y que, a diferencia de lo que sucediera con su predecesora, no se han visto demasiado perjudicados por el paso del tiempo. Una película que terminó siendo superior en todas los aspectos a una primera parte realmente buena y que dejó una enorme cantidad de momentos míticos para el recuerdo.
‘Mentiras arriesgadas’ es sin lugar a dudas la película más divertida que James Cameron ha hecho hasta la fecha. Un film de acción disparatado y con un punto de humor que encaja a la perfección con la historia. Lo cierto es que es difícil encontrar un momento de esta película donde el espectador pueda llegar a aburrirse. Y como era de esperar cuenta con unos efectos especiales de bandera que nos brindan escenas tan memorables como la del Harrier volando por completo un puente con sus misiles.
Llegamos ahora a la película con la que James Cameron reventó los Óscar de 1998 llevándose 11 estatuillas: ‘Titanic’. Con un presupuesto estratosférico Cameron logró recrear a la perfección la dramática historia del transatlántico más grande jamás construído. Una vez más, los efectos especiales fueron el auténtico punto fuerte de la película. Tengo que decir que a pesar de lo impresionante del resultado obtenido, ‘Titanic’ nunca me ha parecido la mejor película de Cameron.
Y para terminar hablemos de la película de Cameron que más división de opiniones ha provocado: ‘Avatar’. Mientras que algunos ven en ella un remake moderno de ‘Pocahontas’, otros ven una película de ciencia-ficción trepidante y técnicamente perfecta. Si tuviera que escoger un grupo en el que incluirme seguramente sería el segundo. No voy a negar lo poco innovadora que es la historia de ‘Avatar’ y la cantidad de tópicos que tiene, pero creo que en su haber tiene muchas cosas buenas. Y es innegable que como espectáculo cinematográfico, ‘Avatar’ es una experiencia realmente gratificante.
James Cameron es un director que con cada una de sus películas siempre nos asegura entretenimiento y espectaculares efectos especiales. Es cierto que en algunas casos la historia que acompaña puede ser más acertada que en otros, pero en líneas generales sus películas siempre mantienen unos mínimos de calidad bastante altos. Y eso hoy en día no es nada fácil de conseguir.
Hardy















































