
Con Paul Thomas Anderson estamos ante un director con un ritmo de producción bajo (en la última década únicamente ha estrenado dos largometrajes), pero que siempre se asegura de que lo poco que va sacando tenga unos mínimos de calidad realmente altos. Un director de grandes historias y al que le gusta dar una especial relevancia al trabajo interpretativo en sus películas.
Comenzaré hablando de ‘Boogie Nights’, el trabajo con el que el nombre de Paul Thomas Anderson comenzaba a sonar. Una película de historias cruzadas ambientada en el mundo del cine porno durante los años 70 y 80. No hay duda de que tocaba una temática arriesgada y delicada, pero el resultado obtenido fue realmente bueno. Un gran reparto y una historia llevada con buen pulso fueron los puntos fuertes de ‘Boogie Nights’. Tengo que decir que siempre he sentido especial predilección por las películas de historias cruzadas, lo cual fue un punto a su favor también.
Dos años más tarde, Anderson repitió fórmula con el que es en mi opinión su mejor trabajo hasta la fecha: ‘Magnolia’. Un nuevo drama de historias cruzadas protagonizado por un reparto aún más amplio e impresionante que el de ‘Boogie Nights’ y en el que Tom Cruise estuvo especialmente brillante. En esta ocasión la película no se ambientaba en un entorno en particular, sino que nos narraba la vida de un variado grupo de personas y las conexiones que se producían entre ellos. Un trabajo realmente brillante que, a pesar de su duración de 3 horas, se me terminó haciendo corto dado el ritmo tan alto que se mantiene durante toda la película.
Avanzamos ahora casi 10 años para llegar a la siguiente película con la que Anderson se ganó la admiración del público y la crítica: ‘Pozos de Ambición’. Una película que se apoya fundamentalmente en la colosal interpretación de Daniel Day-Lewis (interpretación que posteriormente le valdría un Óscar al mejor actor principal). Sólo por ver la evolución de su personaje y la magistral recta final del mismo, ya merece la pena ver esta película. Personalmente tengo que decir que el ritmo de la historia me pareció excesivamente lento lo que, dada su duración, podría provocar que en conjunto pudiera resultar una película algo pesada de ver.
Y finalmente llegamos a ‘The Master’, una película que pasó extrañamente desapercibida por los Óscars de 2012. Me sorprendió tanto el no verla entre las nominadas a mejor película como el no ver a Paul Thomas Anderson entre los nominados a mejor director. Sin embargo, la Academia sí que reconoció el excepcional trabajo llevado a cabo por el trío protagonista (Phoenix-Hoffman-Adams) y premió a cada uno de ellos con una nominación al Óscar.
La película, al igual que pasara con ‘Pozos de Ambición’, gira alrededor de las interpretaciones. Más allá de la trama, la cual también es interesante por la temática que toca, lo que realmente da a la película el valor que tiene son sus actores. En especial quisiera destacar el papel de Joaquin Phoenix, quien se confirma como uno de los actores de nuestra generación. Escenas como la tanda de preguntas que Lancaster realiza a Freddie demuestran todo el talento que atesora este actor. La verdad es que me extrañó que su nombre no sonara con más fuerza en la pugna por el Óscar a mejor actor principal.
¿Y qué es lo siguiente que tiene para ofrecer Paul Thomas Anderson’. Pues de momento para 2014 tenemos anunciada ‘Inherent Vice’. Un thriller que de momento tiene confirmados a Joaquin Phoenix y Charlize Theron. La sola presencia de Joaquin Phoenix en el reparto ya es motivo suficiente para creer que nos encontraremos ante otra película de altos vuelos.
Hardy



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