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miércoles, 10 de julio de 2013

Hablando de... Brad Pitt


Desde el artículo de Jessica Chastain no había vuelto a dedicar esta sección a un actor, así que hoy vamos a hablar de uno de los pesos pesados de Hollywood: Brad Pitt. Uno de los mejores ejemplos de cómo se debe llevar una carrera para no quedarte con la etiqueta de “guaperas” que tanto daño puede hacer a un actor una vez que alcanza su madurez.

Brad Pitt se fue dando a conocer en Hollywood con proyectos realmente interesantes. No hablo de películas simplemente populares, sino de películas que además tenían una calidad más que notable. Películas tan emblemáticas como ‘Leyendas de pasión’, ‘Entrevista con el vampiro’ o ‘12 monos’ le situaron de inmediato en el panorama cinematográfico. Películas en las que a pesar de su juventud ya encarnaba a personajes realmente interesantes.

Esta etapa de su carrera culminaría participando en una película de culto como ‘Seven’. A las órdenes de David Fincher encarnó a un detective encargado de investigar una serie de grotescos asesinatos. Pitt no había mostrado aún su potencial como actor, pero dejaba claro que era un actor al que había que tener muy en cuenta.

En los años siguientes asistiríamos a la etapa en la que quizás se explotó más la faceta de “niño bonito” de Brad Pitt. Películas como ‘La sombra del diablo’, ‘Siete años en el Tibet’ y o ‘¿Conoces a Joe Black?’ mostraban al Pitt de aspecto más angelical. Un camino peligroso para cualquier actor el encasillarse en este tipo de papeles.

Pero de nuevo David Fincher apareció en el camino del actor y cambió radicalmente la imagen que se tenía de él en los últimos años. Con un look completamente opuesto al de películas anteriores y con un personaje extravagante y atrevido con el que por fin podía lucirse, Pitt dio en ‘El club de la lucha’ una de las mejores interpretaciones de su carrera. El personaje de Tyler Durden terminó por convertirse en todo un icono cinematográfico gracias a su personalidad, su magnetismo y a la tremenda fuerza que transmitía cada vez que aparecía en pantalla.

Tampoco hay que olvidar en estos años su excepcional papel secundario en la película ‘Snatch, cerdos y diamantes’. Un personaje un tanto excéntrico que es sin duda uno de los mayores atractivos de la película, mostrando además el buen hacer de Pitt en un registro más cómico.

Tras ‘El club de la lucha’ llegaron sus años más comerciales. Brad Pitt era ya toda una estrella en Hollywood y protagonizaba algunas de las películas más taquilleras de la cartelera. ‘Troya’, ‘Sr. y Sra. Smith’ y la trilogía formada por ‘Ocean’s Eleven’, ‘Ocean’s Twelve’ y ‘Ocean’s Thirteen’ son las películas más significativas de este tramo de su carrera. Películas donde destacaba más por su carisma que por la propia interpretación en sí.

Llegamos ahora a la etapa más madura de Brad Pitt, en la que nos encontramos películas como ‘Babel’, ‘El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford’, ‘El curioso caso de Benjamin Button’, ‘El árbol de la vida’, ‘Moneyball’ o ‘Mátalos suavemente’. Películas menos comerciales pero mucho más serias y en las que unos personajes más profundos y con mucho más contenido permitieron a Brad Pitt consagrarse como uno de los principales referentes interpretativos de la actualidad.

Y por último no quiero terminar el artículo sin nombrar dos interpretaciones bastante peculiares: ‘Quemar después de leer’ y ‘Malditos bastardos’. Dos personajes únicos, diferentes y divertidos que son el mejor ejemplo de la variedad de registros que posee este actor.

En resumen, considero a Brad Pitt un actor de un talento innegable, tremendamente polifacético y que en líneas generales ha tenido bastante buen ojo a la hora de escoger los personajes que deseaba interpretar. Me pregunto si el Óscar a mejor actor se le seguirá resistiendo durante mucho más tiempo.

Hardy

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